«Más que un género, más que un rescate o más allá de lo que entendemos por danza regional, zapateado, son, reboso, chilena, máscara, sombrero, trenza… el trabajo de Paula Villaurrutia es un latido, una ansiedad expresiva que la ha llevado a indagar en sus orígenes, en su peculiar y extensa trayectoria formativa que con cierta rebeldía, quiso “separarse” digamos, de la danza folclórica, aquella que como dulce mexicano se muestra en las feriecitas de cada alcaldía en esta ciudad de México o en el Mercado de Artesanías del centro. Le gusta narrar historias dice.» Paso de Gato
En Paula Villaurrutia habita una historia sobre la identidad y la memoria. Hoy, esa reflexión se ha transformado en impulso creativo con Male Rosita, entre caminos y memorias, su propuesta más reciente, donde «la danza se convierte en un acto de enunciación». La Jornada.
Con danza, Paula Villaurrutia, rescata la memoria raíz. La coreógrafa mexicana presenta una pieza que reúne baile tradicional y contemporáneo, la voz y el canto de las pirekuas. El excelsior.
